Escritura, Aceptar, Cinco

Querido diario: Hoy me ha vuelto a pasar. Entro en una especie de trance y empieza la escritura automática. Al final voy a tener que aceptar que tengo el poder de conectar con el otro lado. Cinco años sin Mario y aún me sigue mandando mensajes. Ahora solo tengo que descifrarlos. Básicamente me grita: “¡Pero bueno! ¿Otra vez a oscuras? ¡Enciende la luz! ¡Enciende la luz! Te he dicho mil veces que si te rodeas de luz, lo verás todo mucho más claro.

Estamos, Idea, Vino

La idea no es mía, por supuesto. Se le ocurrió al universo que tiene mucho sentido del humor. Si necesito mi dosis, simplemente doy un trago y sigo adelante. Embotellar el dolor como si fuera un vino de lujo ha sido todo un acierto. Así lo llevo conmigo; a demanda. Solo cuando lo necesito. Ni una gota de más. Ni una de menos. Ahora que ya hemos sanado. Ahora que ya somos libres. Ahora sé que estamos heridos, pero aún no hemos muerto… 

Magia

De pequeña, los mayores parecían muy grandes, el tiempo pasaba lento, y me encantaban las tardes de lluvia; recuerdo que olían a chimenea, a libros, a café, a siesta y a besos… A playa mojada también. No deja de sorprenderme que tanto tiempo después, cuando los de siempre ya no están, yo pueda seguir sintiendo sus abrazos tan claramente. La gente busca la magia muy lejos. Y la busca en cosas muy grandes. Pero la magia se empaqueta en pequeñito y se oculta en los rincones invisibles, discretos del alma – esperando ser recuperada. Quizá la memoria es esa magia; quizá los que un día se fueron, en realidad nunca se han ido.

Tramas, Jamás, Trampas

El virus desató la histeria pero no acabó con la civilización, no; eso lo hicimos nosotros mismos. Mientras la humanidad se dejaba derrotar por la desesperanza, los políticos seguían urdiendo sus tramas y poniéndose trampas unos a otros, a costa de la salud pública. De no haber participado en la lucha jamás habría aprendido la lección: el peor enemigo no era el virus, sino la oscuridad que habitaba en nosotros. El virus no hacía falta. Nadie estaba a salvo desde el principio… 

Manos, Entiendo, Pasillo

Caminó por el pasillo de la morgue con las manos en alto. Entró en la sala de autopsias, se puso los guantes y se inclinó sobre el cuerpo de la mujer que yacía fría en la camilla de acero, abierta en canal. -¿Entiendo que quiere saber la causa de la muerte?- preguntó al marido que lloraba desconsolado mientras la apuntaba con la pistola. -¡Pues ahí la tiene!- le indicó señalando los pedacitos rotos del corazón de la víctima. -¡Y no se le ocurra tocar!- añadió. -¡Ya ha hecho bastante!

Antes, Pecado, Aunque

Te observo entre las hojas del árbol sagrado; escucho tu risa en el viento y saboreo en mi mente el fruto prohibido – que algún día sueño devorar contigo. Aunque luego el desamor sea eterno, hoy quiero cerrar la puerta para que la pasión no escape; quiero remendar con tus besos mi alma despellejada y hablarte de frente, por fin, con mi voz de serpiente, para susurrarte al oído, que antes prefiero el pecado si es contigo, que ahogarme yo sola en mi propio veneno.

Turistas, Descanso, Caminé

El descanso me vino de maravilla. El hotel espacial estaba muy conseguido pero la gravedad artificial te pasa factura. Nunca imaginé que tendría tanta suerte. Ver el amanecer a quinientos kilómetros de distancia no tiene precio. Me levanté. Preparé café. Leí un rato. Aún no había prisa. A las 12:00 sonó la alarma. Hora del ritual. Me puse los tacones, el uniforme de cuero y caminé hacia el club. Había encontrado mi vocación. Azotar turistas podía ser un trabajo muy gratificante.