El Pasillo

Pocos sitios hay tan inquietantes como el pasillo de un hospital. Tan frío e interminable. Tan suspendido en el tiempo… Tan muerto. A escasos metros el bullicio, las prisas… Aquí la nada…

Treinta y seis vueltas al sol y unos cuantos viajes nos separan. Setenta y dos veranos de este regalo que es la vida; ciento ocho entre los dos. Muy poco. Demasiado poco.

Me guardo cientos de conversaciones especiales que vivirán en mi cabeza hasta que volvamos a vernos. Me quedo solo con lo bueno, porque lo malo nunca ha existido contigo.

Esperaré cualquier señal a este lado del pasillo, mientras vigilo atentamente la entrada. Quizás un día te dé por salir, o a mí me toque atravesarla.

Loca

—¡Quiero ser piloto!

—Eso es de chicos. ¡ESTAS LOCA!

—¡Quiero ser astronauta!

—Eso es muy difícil. ¡ESTAS LOCA!

—¡Quiero ser artista!

—Con eso no se gana dinero. ¡ESTAS LOCA!

—¡Quiero conocer mundo!

—El mundo está lleno de peligros. ¡ESTAS LOCA!

—¡Quiero vivir la vida a mi manera y tomar mis propias decisiones, sin que nadie se meta!

—Eso es imposible. ¡ESTAS LOCA!

— Pues vale. Pues bueno. ¡Pues loca! LO CA LO CA LO CA LO CA LO CA LO CA…