Tramas, Jamás, Trampas

El virus desató la histeria pero no acabó con la civilización, no; eso lo hicimos nosotros mismos. Mientras la humanidad se dejaba derrotar por la desesperanza, los políticos seguían urdiendo sus tramas y poniéndose trampas unos a otros, a costa de la salud pública. De no haber participado en la lucha jamás habría aprendido la lección: el peor enemigo no era el virus, sino la oscuridad que habitaba en nosotros. El virus no hacía falta. Nadie estaba a salvo desde el principio… 

Canciones, Felicidad, Trabajar

Después de las explosiones, la gente dio por hecho que había llegado el final. La desconexión digital se produjo de golpe y la mayoría, que era muy joven, no recordaba la vida antes de internet. En pleno apocalipsis los mayores se convirtieron en la memoria de los demás: les contaban historias antiguas, les enseñaban canciones a los niños y bueno, aunque había que trabajar mucho, incluso en las condiciones más adversas, la felicidad siempre terminaba encontrando el camino.