Antes, Pecado, Aunque

Te observo entre las hojas del árbol sagrado; escucho tu risa en el viento y saboreo en mi mente el fruto prohibido – que algún día sueño devorar contigo. Aunque luego el desamor sea eterno, hoy quiero cerrar la puerta para que la pasión no escape; quiero remendar con tus besos mi alma despellejada y hablarte de frente, por fin, con mi voz de serpiente, para susurrarte al oído, que antes prefiero el pecado si es contigo, que ahogarme yo sola en mi propio veneno.

El Pasillo

Pocos sitios hay tan inquietantes como el pasillo de un hospital. Tan frío e interminable. Tan suspendido en el tiempo… Tan muerto. A escasos metros el bullicio, las prisas… Aquí la nada…

Treinta y seis vueltas al sol y unos cuantos viajes nos separan. Setenta y dos veranos de este regalo que es la vida; ciento ocho entre los dos. Muy poco. Demasiado poco.

Me guardo cientos de conversaciones especiales que vivirán en mi cabeza hasta que volvamos a vernos. Me quedo solo con lo bueno, porque lo malo nunca ha existido contigo.

Esperaré cualquier señal a este lado del pasillo, mientras vigilo atentamente la entrada. Quizás un día te dé por salir, o a mí me toque atravesarla.

Tú Sabes Quién Eres

Clasificados: Princesa republicana, blanca y soltera, no busca (a nadie). Cuerpo del anuncio: No soy yo, eres tú. Por más que te lo explico no lo entiendes. Anda, ve y míratelo, a ver si además de príncipe, vas a ser gilipollas. Tú sabes quién eres.

Sin Anestesia

No me gustan las medias tintas, ni las tintas cargadas, ni los paños calientes. Ni los fríos… No me gustan las medias verdades, ni los cuentos camuflados, ni las omisiones – con o sin pensamientos, obras o palabras… Porque las mentiras adormecen y destruyen por dentro. Porque la verdad es siempre mejor a dolor; así, sin anestesia.