Antes, Pecado, Aunque

Te observo entre las hojas del árbol sagrado; escucho tu risa en el viento y saboreo en mi mente el fruto prohibido – que algún día sueño devorar contigo. Aunque luego el desamor sea eterno, hoy quiero cerrar la puerta para que la pasión no escape; quiero remendar con tus besos mi alma despellejada y hablarte de frente, por fin, con mi voz de serpiente, para susurrarte al oído, que antes prefiero el pecado si es contigo, que ahogarme yo sola en mi propio veneno.

El Megáfono

Encendió el megáfono, se lo acercó a la boca y empezó a gritarle a su fotografía: “En lo bueno y en lo malo, ¡gilipollas!”

[Relato publicado por Microcuento.es el 17/06/2019]