Recuerdo, Cuando, Sorprendente

Cuando era pequeña los mayores me parecían muy grandes, el tiempo pasaba lento y me encantaban las tardes de lluvia; recuerdo que olían a chimenea, a libros, a café, a siesta y a besos… A tierra mojada también… Es sorprendente que tanto tiempo después, cuando los de siempre ya no están, pueda seguir sintiendo sus abrazos tan claramente. Quizá la memoria es magia. Quizá nunca se han ido.